Los sistemas geotérmicos aún tienen grandes cantidades de potencial por aprovechar.
Cuatro campos geotérmicos hidrotermales cuya capacidad instalada era de aproximadamente 931 megavatios eléctricos (MWe) en 2016, suficientes para proveer electricidad a 2 millones de hogares mexicanos promedio.
Respecto a posibilidades de incrementar la capacidad instalada a nivel nacional » Se espera que en los próximos años esta generación se incremente substantivamente a través de la construcción de otros proyectos comerciales en los mismos campos (Los Azufres, Los Humeros, Cerro Prieto, Tres Vírgenes, Domo de San Pedro…); así como en algunos nuevos sitios donde se está planeando construir importantes plantas, como sería en el volcán Ceboruco (Nayarit) o Cerritos Colorados(Jalisco)» .
El doctor Santoyo Gutiérrez, especializado en Redacciónistración de la investigación y doctorado en energía térmica por la Universidad de Salford, opina que » En los últimos años se ha hecho una gran cantidad de estudios en muchas zonas del país, se tienen ubicadas alrededor de mil quinientas zonas o focos termales en todo el territorio; de los cuales se tienen identificados entre veinte y treinta sitios con una alta posibilidad de explotación , con posibilidades de explotarse en gran escala comercial. Entre estos, podemos hablar de lugares en la península de Baja California , los estados de Jalisco , Puebla , Guanajuato , Michoacán , Nayarit , entre otros» .
Energía geotérmica contribuye con el 2.3% del total de energía eléctrica generada en México
Hay asimismo otros sitios y nuevos actores se están sumando a la explotación del inmenso potencial de energía geotérmica distribuido en territorio mexicano: «Ahora, con la nueva ley de energía geotérmica, y la reforma energética, se ha dado apertura a nuevas concesiones; como resultado, la creación de algunas empresas interesadas en generar energía eléctrica, no solo la CFE. Históricamente, la CFE es la única que se había encargado de explotar los recursos. Ya existen 12 o 13 empresas que están buscando comenzar a explotar recursos en mayor o menor escala en estos sitios de la república» .
México debe superar su rol y estigma de país petrolero si quiere aprovechar el inmenso potencial de energía geotérmica que posee. Para ello el presidente de la asociación científica Instituto Nacional de Geoquímica comentaba que hace falta formar más recursos humanos especializados , actualmente la mayoría de los especialistas en energía geotérmica del país tienen entre 50 y 60 años de edad.
Aprovechamiento directo del calor geotérmico: turismo, agricultura e industria
Aunque la discusión pública se concentra casi siempre en la generación eléctrica, el calor geotérmico tiene un enorme potencial para usos directos en México. Los mismos acuíferos termales que alimentan los campos hidrotermales pueden emplearse a menor temperatura para calefacción de invernaderos, piscicultura, secado de productos agroindustriales, pasteurización y balneología. En varios estados del centro y occidente del país, como Hidalgo, Michoacán, Puebla o Morelos, ya existen desarrollos turísticos y recreativos que aprovechan aguas termales, aunque pocos están integrados a cadenas productivas de mayor escala.
Un uso directo bien planificado reduce la presión sobre el sistema eléctrico y agrega valor a las economías locales. Por ejemplo, invernaderos calentados con agua geotérmica pueden operar durante los meses fríos en zonas serranas sin quemar gas LP o diésel. La deshidratación de frutas, chiles o hierbas con calor geotérmico también resulta viable en corredores agrícolas cercanos a manifestaciones termales. Para detonar estas aplicaciones se requiere mapear los recursos de baja y media entalpía, acercar asistencia técnica a los municipios y diseñar esquemas de financiamiento que no dependan exclusivamente de grandes proyectos eléctricos.
Entre las aplicaciones directas con mayor viabilidad para México destacan:
- Calefacción de invernaderos en zonas de clima templado y frío.
- Deshidratación y secado de productos agrícolas y pesqueros.
- Balneología y turismo termal integrado a cadenas de valor rural.
- Calentamiento de agua para procesos industriales y granjas acuícolas.
En términos de capacidad instalada mundial para usos directos, México todavía aparece muy por debajo de países como China, Turquía o Islandia, a pesar de contar con más de mil quinientas manifestaciones termales identificadas. Ese rezago representa una oportunidad: si una fracción de los focos térmicos se incorporara a usos térmicos locales, se podrían sustituir combustibles fósiles en procesos de baja temperatura y mejorar la rentabilidad de proyectos geotérmicos integrales que combinen electricidad y calor.
Geotermia de roca seca caliente y sistemas mejorados: la próxima frontera
Los campos hidrotermales tradicionales dependen de la presencia simultánea de calor, agua y permeabilidad. Sin embargo, buena parte del territorio mexicano con alto gradiente geotérmico no reúne esas tres condiciones de forma natural, especialmente en regiones donde el subsuelo está caliente pero poco fracturado o carece de fluidos suficientes. Para esos casos se investigan los sistemas geotérmicos estimulados o mejorados, conocidos como EGS por sus siglas en inglés, que consisten en perforar pozos profundos, mejorar la permeabilidad de la roca mediante estimulación hidráulica y circular un fluido de trabajo que extraiga el calor.
En México el concepto aún se encuentra en etapa experimental y de evaluación, aunque existen zonas volcánicas y tectónicas con potencial para roca seca caliente en la Faja Volcánica Transmexicana, Baja California y el Altiplano. La Comisión Federal de Electricidad y centros de investigación han explorado la posibilidad de aplicar técnicas de estimulación en pozos existentes de campos como Los Humeros, donde la roca almacena temperaturas superiores a los 300 grados centígrados. El atractivo de esta vía es considerable: se ampliaría el recurso disponible más allá de los yacimientos hidrotermales convencionales y se podrían reconvertir pozos con baja producción.
No obstante, el desarrollo comercial de EGS enfrenta desafíos técnicos y económicos importantes: costos de perforación profunda, control de microsismicidad inducida, manejo de fluidos de retorno y reducción de pérdidas térmicas. La experiencia internacional indica que se requieren programas piloto de mediana escala, monitoreo sísmico continuo y una regulación específica que dé certidumbre a los desarrolladores antes de hablar de un despliegue masivo en el país.
Marco normativo y apertura a la inversión geotérmica
A partir de la Ley de Energía Geotérmica de 2014, México actualizó el régimen que permite explorar y explotar este recurso mediante permisos y concesiones otorgados por el Estado. La norma separó el reconocimiento superficial de la exploración profunda y la explotación comercial, y abrió la posibilidad de participación privada en proyectos que antes estaban casi exclusivamente en manos de la Comisión Federal de Electricidad. También estableció obligaciones de transparencia, aprovechamiento sustentable y pago de derechos por el uso del recurso.
En la práctica, la aplicación de este marco ha avanzado de manera desigual. Algunas licitaciones y permisos de exploración se han asignado en zonas con potencial, pero los tiempos Redacciónistrativos, la coordinación entre dependencias y la disponibilidad de información geológica pública siguen siendo retos para atraer inversión. Los desarrolladores internacionales suelen señalar que la certidumbre jurídica y la estabilidad de las reglas contractuales resultan tan importantes como el potencial térmico del subsuelo. Además, la coexistencia con otras leyes, como las de aguas, minería, equilibrio ecológico y consulta indígena, exige una planeación integral que rara vez se resuelve con rapidez.
Para aprovechar el potencial geotérmico en la escala que se espera, el país necesita fortalecer la coordinación entre la Secretaría de Energía, los organismos reguladores, los gobiernos estatales y las universidades. La publicación de mapas de potencial actualizados, la homologación de permisos ambientales y la promoción de pequeños proyectos comunitarios podrían reducir los costos de entrada y acelerar el desarrollo de los sitios ya identificados.
Retos ambientales y sociales para un desarrollo sostenible
La energía geotérmica suele presentarse como una alternativa limpia, pero no está exenta de impactos que deben gestionarse cuidadosamente. La extracción de fluidos puede provocar subsidencia del terreno, como se ha observado en algunas áreas del campo de Cerro Prieto, en Baja California. También existen emisiones de gases no condensables, como dióxido de carbono y, en menor medida, ácido sulfhídrico, además de la posibilidad de contaminación térmica o química de acuíferos someros si los pozos no se sellan correctamente.
En el plano social, muchos de los territorios con alto potencial geotérmico están habitados por comunidades rurales e indígenas que no siempre participan en las decisiones de exploración y explotación. La falta de consulta previa, libre e informada ha generado conflictos en proyectos mineros y energéticos, y el sector geotérmico no debe repetir esos errores. Un proyecto que no incorpora beneficios locales tangibles, como empleo, infraestructura o regalías municipales, difícilmente logrará la aceptación social necesaria para operar durante 20 o 30 años.
La sostenibilidad exige, por tanto, monitoreo continuo de la presión y temperatura del yacimiento, reinyección adecuada de fluidos, tratamiento de gases y evaluación de ciclos de vida. También conviene impulsar observatorios geotérmicos con participación pública y académica, de modo que la explotación se realice con base en datos y no en supuestos. Solo así el crecimiento anunciado para los próximos años podrá consolidarse sin comprometer el agua, el suelo ni la relación con las comunidades locales.
No solo Mexico debe superar su rol y estigma de pais petrolero si quiere aprovechar el inmenso potencial de energia geotermica que posee, de igual manera, enfatizo el presidente de la asociacion cientifica Instituto Nacional de Geoquimica durante la entrevista, hace falta formar mas recursos humanos especializados, pues actualmente la mayoria de los especialistas en energia geotermica del pais tienen entre 50 y 60 anos de edad. En este sentido, el doctor Edgar Rolando Santoyo Gutierrez reconocio la labor del IER-UNAM.