Situación de la Eólica Mundial en 2.040

Según la Agencia Internacional de la Energía (AIE) existen suficientes combustibles fósiles para cubrir toda la demanda mundial de energía hasta el año 2.040.

Está claro que con las políticas actuales se van a seguir consumiendo combustibles fósiles, impidiendo de esta forma la transición energética mundial necesaria para poder cumplir los objetivos de los “Acuerdos de París” de mantener el aumento de la temperatura global por debajo de los 2º respecto a la época preindustrial.

El año pasado estaba previsto que, para 2.040,  se emitirían en el mundo 36,3 Gt (giga toneladas) de gases de efecto invernadero. Este año se ha modificado la valoración pasando a una posible emisión de 35,7 GT, lo que supone una reducción de 600 millones de toneladas con respecto a lo previsto el pasado año.

Para el año 2.030 se prevé que en China, las emisiones de CO2 se estanquen en 9,2 Gt, antes de comenzar a retroceder, año a año, hasta 2.040..

De aquí a 2.040 la demanda de electricidad aumentará un 60%, y se prevé que el PIB mundial un 125%. No obstante, las emisiones mundiales del sector eléctrico solo aumentarán en un 5%.

Aunque los cambios en el sector eléctrico irán a un ritmo conveniente y asumible, no sucederá igual con el resto de sectores dependientes del petróleo, ya que el transporte alcanzará niveles equivalentes a las emisiones de CO2 de las centrales térmicas de carbón, y a que las emisiones procedentes de la industria aumentarán un 20%.

Teniendo la seguridad de que no se van a poder conseguir los objetivos de los “Acuerdos de París”, la AIE ha planificado un “Escenario de Desarrollo Sostenible”  en el WEO 2017, que marca el camino para lograr una serie de objetivos que básicamente mejoran los previstos para 2.030 en todo lo relacionado con la energía, desarrollo económico sostenible y reducción de riesgos para la seguridad energética.

Las renovables y la eficiencia energética son los motores fundamentales para conseguir la reducción de las emisiones contaminantes, en coordinación con las políticas gubernamentales.

En el futuro “mix energético”, las fuentes de bajas emisiones de CO2 duplicarán su proporción para alcanzar el 40% en 2.040. La demanda de carbón debe de iniciar un descenso inmediato y el consumo de petróleo alcanzar su punto máximo poco después.

Se espera que para 2.040, la generación eléctrica esté libre de emisiones de CO2, que dependa en más de un 60% de las energías renovables y en un 15% de la energía nuclear, y que además se capture y almacene el CO2 en una proporción superior al 6%. La asunción de coches eléctricos y la eficiencia energética aplicada sobre todo al transporte por carretera, son factores fundamentales para conseguir estos objetivos.

Protagonista de este futuro energético mundial es sin duda el sector eólico. La potencia eólica instalada mundial tiene que aumentarse en un 7,5% anual hasta 2040.

Europa que tiene que alcanzar un 30% de cobertura de la demanda eléctrica con aerogeneradores, debe de incrementar su  potencia anual en un 5%.

Para cumplir con los “Acuerdos de París” se deberían instalar más de 2.100 GW de eólica adicionales, es decir unos 720.000 aerogeneradores de 3 MW, o lo que es lo mismo 30.000 aerogeneradores de media al año.

Para conseguir una cobertura del 30% en la Unión Europea para 2.040, deberían instalarse 228 GW, o lo que es lo mismo, un total de  76.000 aerogeneradores, repartidos en lotes de 3.166 de media al año.

Este resultado no sería en absoluto suficiente para evitar otros impactos del cambio climático, pero aumentaría las señales positivas.

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